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Abierto de Brasil en campo olímpico

Abierto de Brasil en campo olímpico

Por Junior Jiménez Septiembre 21, 2016

En el calendario del PGA TOUR Latinoamérica por quinto año consecutivo, a partir de este jueves el Abierto de Brasil le ofrece a las estrellas del futuro una oportunidad única: competir en el Campo Olímpico de Golf de Río de Janeiro apenas seis semanas después de que Justin Rose ganara el primer oro Olímpico en 112 años.

“Fue muy especial poder ver el golf de vuelta en los Olímpicos. El campo que hicieron es un campazo de golf, y es un privilegio poder jugarlo esta semana”, dijo maravillado el dominicano Willy Pumarol. Aquí el golf hizo historia durante dos semanas del pasado mes de agosto y los jugadores que son parte de la 63º edición del Abierto Nacional de Brasil tienen vívidos recuerdos de lo ocurrido. El duelo que libraron Justin Rose y Henrik Stenson por la medalla de oro fue un momento inolvidable para el deporte.

“Estuve pegado al televisor aquel domingo. Vi a Matt Kuchar encendido temprano, que fue algo muy emocionante para nosotros los estadounidenses, y también pude ver a Rose y a Stenson luchando. Fue tremendo el chip de Rose en el 18 y ahora, apenas un mes después, tengo la oportunidad de jugar aquí. Es muy emocionante”, afirmó el estadounidense Case Cochran.

Para la Confederación Brasileña de Golf (CBG), organización que une fuerzas con el PGA TOUR Latinoamérica en Brasil, es un orgullo haber logrado esta puesta en escena en el campo que diseñó Gil Hanse.

“Es un honor traer el Abierto de Brasil aquí para abrir el campo de golf junto con el PGA TOUR Latinoamérica y dar el primer tiro en la cancha después de los Juegos Olímpicos”, manifestó Paulo Pacheco, presidente de la CBG. “Para la Confederación Brasileña de Golf, para los golfistas de Brasil y para toda la comunidad de golf de Latinoamérica es muy importante que este torneo esté aquí y ahora en esta cancha”.

El 63º Abierto de Brasil es el primer torneo que se juega en este campo desde que terminaron los Juegos Olímpicos. De hecho, es el primer evento oficial de deporte alguno que se realiza en alguna de las instalaciones deportivas que se construyeron especialmente para Río 2016.

Con una extensión de 7,128 yardas y jugando como un par-71, el Campo Olímpico – Río de Janeiro fue creado la misión de poner a prueba a los mejores jugadores del mundo y servir para el desarrollo del golf posterior a los Juegos.

Separado del Océano Atlántico por una barrera de dunas, su trazado es realmente único en la región latinoamericana. Si bien guarda gran similitud con los campos tipo links, Hanse en su momento prefirió compararlo con los llamados ‘sandbelts’ australianos localizados en las afueras de Melbourne. Es un campo que se construyó sobre una superficie arenosa, que no tiene árboles ni rough y que por sus condiciones tiene al viento como su principal defensa.

“Estuve aquí para la competición masculina de golf y el campo está muy parecido. Los greens, los fairways, los tees, todo está exactamente como en los Juegos. Han mantenido el campo en condiciones increíbles”, aseguró el vicepresidente de competiciones del PGA TOUR Latinoamérica John Slater, uno de los oficiales de reglas en Río 2016.

“El ‘set-up’ del campo será muy similar. Se va a jugar como lo vemos, con los tees atrás, las locaciones de los hoyos van a ser muy parecidas y creo que será una gran oportunidad para que nuestros muchachos se midan con lo que recién hicieron los mejores del mundo aquí”, agregó Slater.

En Río 2016 Justin Rose ganó con un total de 16-bajo par 268, con condiciones del tiempo algo más benignas que las que hemos tenido esta semana. Por ahora han primado condiciones ventosas, con lluvias ocasionales, que han elevado considerablemente el grado de dificultad. Los 127 competidores de 18 países que disputarán el título a partir de este jueves tienen clara la dimensión del examen por delante.

“Es un campo muy difícil. Es bastante largo, con pares-4 de 490 yardas (el hoyo 7) y 514 yardas (el hoyo 12). Con el viento soplando como hoy (en el Pro-Am) definitivamente va a ser difícil y habrá que pegarle muy bien a la pelota. Los greens están perfectos, así que se pueden embocar muchos putts, pero tampoco está fácil ponerla en green y eso demandará ejecutar muy buenos chips”, dijo Lucas Lee, brasileño que fue miembro del PGA TOUR esta temporada.

Lee es uno de 32 jugadores locales que compiten esta semana con la ilusión de mantener el título en casa por tercer año consecutivo. El Abierto de Brasil fue ganado en 2014 por Rafael Becker y en 2015 por Alexandre Rocha. Este último no está presente para defender el título en vista de que ascendió al Web.com Tour, circuito en el que actualmente disputa las Finales en busca de un cupo en el PGA TOUR para la temporada 2016-17.

ACERCA DEL AUTOR
Autor

Junior Jiménez

Editor de Deportes, especializado en golf con 17 años de experiencia. Cobertura en PGA y LPGA.

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